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Qué significa «pura vida» (y qué es eso de «así o más pura vida»)

«Pura vida» no es una filosofía de tarjeta postal: es un saludo, un gracias y un estado de ánimo, y hasta los ticos discuten cuánto significa de verdad. Le contamos de dónde salió, cómo se usa, y por qué escogimos «así o más pura vida» sabiendo que la frase está gastada.

¿Qué significa «pura vida» en Costa Rica?

Literalmente es «vida pura», pero en la calle casi nunca significa eso. «Pura vida» es, según cómo se use, un saludo, una despedida, un «gracias», un «de nada», un «todo bien» y una forma de decir que alguien o algo es buena gente. La Real Academia Española la reconoció por fin en noviembre de 2023 y le anotó seis usos distintos, que es justo lo que uno oye:

La gracia está en que la misma frase sirve para saludar, agradecer, despedirse y decir que algo estuvo bien. No hay que aprenderse cada caso: se agarra el tono oyéndolo un par de días.

¿De dónde salió la frase?

De una película, y no costarricense. En 1956 se estrenó en Costa Rica Pura vida, una comedia mexicana dirigida por Gilberto Martínez Solares y protagonizada por el cómico Antonio Espino, «Clavillazo», cuyo personaje repetía la frase todo el tiempo con un optimismo terco aunque le fuera mal. La película estuvo apenas un par de semanas en cartelera, pero la muletilla se quedó. Fue cuajando en el habla tica a finales de los cincuenta y para las décadas siguientes ya era la carta de presentación del país.

Es una historia bonita justamente porque es humilde: la frase más costarricense del mundo la trajo un mexicano en una película que casi nadie recuerda.

¿Es «pura vida» una filosofía de vida?

Acá hay que ser honestos, porque es lo primero que se pregunta el que llega. Los propios ticos no se ponen de acuerdo, y vale la pena oír las dos versiones.

Hay quien le ve una manera de estar en el mundo, y la explica bonito: una calma que no es conformismo, sino no vivir obsesionado con competir; una horizontalidad donde las jerarquías no impresionan tanto y uno le habla de igual a igual al que manda; y esa costumbre de no decir «no» de golpe, de darle la vuelta a las cosas para no lastimar, donde el cómo se dicen importa tanto como lo que se dice.

Y hay quien dice, con la misma franqueza, que no le busquen tres pies al gato: que es solo un saludo que se usa mucho, que la «filosofía» la ponen sobre todo los de afuera, y que de tanto usarla para vender —de la cerveza al colchón— hasta los más jóvenes la dicen menos. Le recuerdan a uno, además, que mucho tico bretea demasiadas horas y anda en modo supervivencia, y que el visitante tiene el privilegio de elegir cuál Costa Rica ver.

Las dos cosas son ciertas a la vez, y no se contradicen tanto como parece. Es una frase real, cálida y muy usada, y también es una frase gastada por el mercadeo. Se puede querer sin volverla una postal.

¿Qué significa «así o más pura vida»?

Es un grado más. En Costa Rica se arma un superlativo con «así o más…»: «así o más bonito», «así o más rico», «así o más caro». Es una forma de decir no puede estar más que esto, medio en broma, medio en admiración. «¿Viste la casa? Así o más bonita.»

Entonces «así o más pura vida» no es «pura vida» a secas: es la versión subida al tope. Es lo que uno suelta cuando algo salió tan bien, tan de buena gente, tan sin enredos, que ya no da para más. No es un saludo: es un veredicto.

¿Qué significa «así o más pura vida» para nosotros?

Escogimos la frase sabiendo que está gastada, y por eso mismo la usamos como lo que es: una vara alta, no una calcomanía.

Para nosotros «así o más pura vida» es el punto al que tiene que llegar un lugar para estar acá. No lo decimos de todo hotel ni de todo restaurante de Costa Rica —eso sería justo el mercadeo vacío que cansó a medio país—. Lo decimos de los que revisamos uno por uno y de verdad valen: donde lo atiende el dueño, donde no hay letra chiquita, donde uno sale diciendo «así o más pura vida» sin que nadie se lo tenga que recordar.

Por eso cada ficha de este sitio trae el WhatsApp del dueño de frente, sin plataforma de por medio: la frase promete trato de buena gente, y nosotros la volvemos algo que usted puede comprobar de una vez, no un adjetivo bonito en la portada.

Al final la frase no es nuestra —es de todo el país, y hasta la trajo un mexicano—. Lo que ponemos nosotros es el compromiso de no gastarla: de decir «así o más pura vida» solo cuando el lugar lo aguante.

Si quiere ver a qué nos referimos, ahí están las fichas de dónde dormir, dónde comer y experiencias. Cada una la miramos con esa vara.

¿Le sirve a alguien más?

Se lo manda por WhatsApp y le llega con la foto y todo.